De entre las personas de más de 50 años de edad, 1 de cada 3 mujeres y 1de cada 5 hombres presentará una fractura por osteoporosis en su vida Foto: Internet En la última década se reconoció la importancia de … Continuar leyendo
De entre las personas de más de 50 años de edad, 1 de cada 3 mujeres y 1de cada 5 hombres presentará una fractura por osteoporosis en su vida Foto: Internet En la última década se reconoció la importancia de … Continuar leyendo
Hoy se celebra en todo el mundo el día de la osteoporosis o conocida como ‘la enfermedad silenciosa’ porque presenta pocos síntomas al descalificarse los huesos. En promedio, el 25 por ciento de la población femenina mayor de 50 años padece osteoporosis y entre las principales complicaciones de la enfermedad está la fractura de huesos.
Es una enfermedad del metabolismo del hueso que se caracteriza por la disminución de la masa ósea y deterioro de la arquitectura ósea, que conducen a la fragilidad del hueso con un consecuente incremento del riesgo de fracturas.
Estimaciones recientes apuntan que al menos una de cada tres mujeres y uno de cada cinco hombres mayores de 50 años de edad tendrá una fractura por osteoporosis.
Especialistas señalan que las mujeres son más propensas a padecerlo por el decremento hormonal, específicamente de estrógenos, que produce la pérdida de masa ósea haciéndose más intensa después de la menopausia (fecha de la última menstruación). Se recomienda que se prevenga desde la etapa del climaterio, de los 44 a 60 años. Por ello la enfermedad debe recibir tratamiento, el esqueleto cada vez es más débil y frágil.
Prevención:
La mejor forma de prevención es mantener una alimentación balanceada rica en calcio (la mejor fuente de calcio son los lácteos), realizar actividad física y mantener hábitos de vida sana, estos son los mejores aliados.
La osteoporosis se puede prevenir con la práctica de deportes como el ciclismo, natación, caminata, carrera atlética y levantamiento de pesas, ya que estos ejercicios aumentan la densidad ósea y la elasticidad muscular, aunque después de los 40 años de edad los ejercicios deben ser más ligeros, de preferencia aerostáticos de bajo impacto, para evitar fracturas por sobrecargas.
Se ha comprobado, que con la práctica de estos ejercicios físicos se mejora el metabolismo óseo y restituyen células del hueso “viejo” por células sanas y jóvenes, lo cual hace que el esqueleto mantenga su grosor y se desgaste menos.
El ejercicio físico debe fomentarse durante la infancia y la adolescencia, pues hasta los 25 años de edad el organismo almacena la mayor reserva del hueso, la cual utilizará en el futuro cuando en la edad adulta se presente o acelere la osteoporosis.
En el caso de la mujer, se recomienda tener cuidados especiales a partir de los 40 años, como no dejar de consumir leche, queso, gelatina, yogur, frutas (pera y manzana), vegetales verde oscuro (brócoli, acelgas, espinacas), así como frijoles y lentejas.
Es importante mantener una alimentación balanceada y rica en calcio, “nunca recurrir a la automedicación de suplementos alimenticios, los cuales sólo deben consumirse bajo vigilancia médica”.
Los suplementos de calcio y vitamina “D” contribuyen a prevenir fracturas a personas mayores de 60 años, pero deben ser prescritos por el médico especialista, debido a que se corre el riesgo de una hipervitaminosis, que podría generar daños a la piel, caída de cabello y el desarrollo de cálculos o piedras en riñones o hígado.
Algunos tips que pueden servir son:
1) Asegurarse de que se toma la suficiente vitamina D (pormedio de una exposición segura al sol, dieta y suplemento en caso de ser necesario, sobre todo para los mayores de 60 años).
2) Ingesta de calcio y una dieta rica en proteínas.
3) Mantenerse activo con una actividad física diaria de equilibrio del peso y de fortalecimiento de los músculos.

El colágeno es una sustancia que nuestro cuerpo produce, pero que con el paso del tiempo perdemos, y su pérdida conlleva a enfermedades como la artrosis, la lumbalgia y la osteoporosis. En las mujeres, este proceso de degradación se acelera con la disminución de los niveles hormonales en la menopausia.
El colágeno es una proteína de estructura compleja, que mantiene la fuerza y flexibilidad de la piel, ligamentos, huesos articulaciones, músculos, tendones, encías, dientes, ojos vasos sanguíneos, unas y cabello. Al consumirlo, el cuerpo recibe los materiales que necesita para suplementar y reparar, por lo que actúa como un medio efectivo para revitalizar la piel.
“Es una proteína natural del cuerpo. Es la forma de proteína natural más abundante que encontramos en el cuerpo. Como proteína estructural, es el componente fundamental del sistema de sostén del organismo: los huesos, cartílagos, tendones, membranas basales, piel, cornea y algunos órganos del cuerpo. Por eso, la importancia biológica del colágeno es muy significativa” asegura el doctor Willson Muñoz, medico cirujano y especialista en nutrición y estética.
El proceso de disminución de colágeno se puede contrarrestar si nos cuidamos de forma adecuada para conseguir producir el colágeno necesario que vamos a necesitar en todas las etapas de nuestra vida.
Es esencial tener en cuenta la importancia del colágeno e intentar mantener unos niveles adecuados en el organismo, ya que no solamente interviene directamente en mantener la juventud de la piel, sino que también es un componente principal de todos los tejidos como los huesos, músculos, tendones y ligamentos.
Cada célula del cuerpo se compone de colágeno. Se puede tener una alimentación cien por ciento natural, hacer ejercicio todos los días, aplicar las cremas de piel más costosas, pero todavía no reabastecer el colágeno que se pierde todos los días. De hecho, entre las edades de 20 a 30 años, las producciones de colágeno disminuyen dramáticamente. En el momento en que una persona llega a la edad de 60 años, la producción de colágeno ha disminuido más del 35 %. Como el cuerpo pierde su capacidad para hacer el colágeno, comienza a descomponer.
“Es por ello que la piel muestra arrugas; el cabello se convierte en más delgado, sordo o sin vida; las articulaciones son menos flexibles; y los órganos están a menos a tono”, aclara el doctor Muñoz.
Alimentación pro colágeno
Es necesario cuidar la alimentación y saber que existen alimentos que ayudan a evitar la perdida del colageno.
Una buena fuente de colágeno es la gelatina 100% animal, que se obtiene directamente de las médulas animales. Además, se puede encontrar colágeno en carnes animales como el cordero, las patas de cerdo, el bacalao, el salmón, entre otros.
Los alimentos ricos en vitamina C también suelen ser ricos en colágeno, entre ellos se tiene al kiwi, guayaba, el pimiento rojo, la grosella negra, el perejil, el caqui, la col de Bruselas, el limón, las espinacas, la coliflor, la fresa, el pomelo y por supuesto, la naranja.
Evitar períodos prolongados de ayuna, así como hacer ejercicio sin comer, también es otra forma de mejorar el colágeno en nuestra piel.
¿Cuándo tomar colágeno y cuándo no?
El especialista en Cirugía Plástica y Reconstructiva, Daniel Slobodianik afirma que las pastillas de colágeno se utilizan principalmente en personas con problemas de osteoartritis, no siendo tan común su indicación por vía oral para tratar afecciones como la flacidez.
Apunta que, en cambio, es más común que se indique por vía externa, a través de cremas reafirmantes que se aplican sobra la piel y se masajean sobre la zona afectada. “Este tratamiento de masoterapia debe ser continuo por varias semanas, para obtener resultados beneficiosos sobre la zona flácida”, acota.
Fuente: atusaludenlinea.com